
Según fuentes de información parece ser que ciertas policías europeas están usando la información de los navegadores de la compañía Tom Tom para saber hacia dónde se dirige la mayoría de conductores y así poner los controles de radar por esas zonas.
La misma empresa se ha sorprendido cuando ha sabido este hecho. Resulta que cuando ponemos una dirección en nuestro navegador y la guardamos esta se almacena en la red y la policía tiene acceso a estos datos. ¿Y para que usaran estos datos la policía? Pues para lo de siempre, poner radares e intentar recaudar dinero con las dichosas multas.
Todos sabemos que no se deben sobrepasar los límites de las carreteras por nuestra seguridad, pero quizás hayan sobrepasado el límite con estas técnicas. Sin duda está bien que la policía ponga controles en aquellos puntos donde detecte que puede haber un peligró por conductores que pisan demasiado el acelerador, pero querer colocar los radares por donde simplemente circulen más coches nos parece algo excesivo.
La compañía ya ha pedido disculpas públicas a los usuarios y está trabajando en lo que puede hacer para que esto no suceda. Por suerte nosotros no tenemos tiempo ni de usar el navegador, ya que no podemos dejar de escribir para ustedes.
